jueves, 31 de marzo de 2011

Resultados

Gráfico N° 1:
Primer diagnóstico de Lenguaje y Comunicación. Escuela Cerro Placilla 13 de Abril de 2011.
Asistencia/Matrícula  23 Alumnos.


Comentario:

Se presenta a continuación un gráfico que representa los resultados obtenidos por los alumnos de de 4° básico de la “Escuela Cerro Placilla” en la aplicación del  diagnóstico de Lenguaje y Comunicación , realizado el día 13 de abril de 2011.

¨                   Para el nivel logrado, se ubicaron 5 alumnos, de un total de 23 alumnos.  Lo que correspondería al 22% del total de alumnos que rindieron la prueba.
¨                   Para el nivel medianamente logrado, se ubicaron 10 alumnos de un total de 23 alumnos. Lo que correspondería al 43,5% del total de alumnos que rindieron la prueba.
¨                   Para el nivel por lograr, se ubicaron 8 alumnos de un total de 23 alumnos. Lo que correspondería al 34,5% del total de alumnos que rindieron la prueba.



Gráfico N° 2:
Aplicación Prueba Diagnóstico de Matemática. Escuela Cerro Placilla el 14 de abril de 2011.
Asistencia/Matrícula  23  Alumnos


Comentario:

Se presenta a continuación un gráfico que representa los resultados obtenidos por los alumnos de de 4° básico de la “Escuela Cerro Placilla” en la aplicación del diagnóstico de matemáticas para 4° básico, realizado el día 14 de abril de 2011.

¨                   Para el nivel logrado, se ubicaron 9 alumnos, de un total de 23 alumnos.  Lo que correspondería al 39% del total de alumnos que rindieron la prueba.
¨                   Para el nivel medianamente logrado, se ubicaron 12 alumnos de un total de 23 alumnos. Lo que correspondería al 52% del total de alumnos que rindieron la prueba.

¨                   Para el nivel por lograr, se ubicaron 2 alumnos de un total de 23 alumnos. Lo que correspondería al  9% del total de alumnos que rindieron la prueba.



INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS

En general se debe intervenir a los alumnos que se encuentran bajo el 60% de logro en ambas pruebas que se encuentran representados por cerca del 80 % del total de los alumnos.  Lo que indica que las intervenciones se realizará a todo el grupo curso con el fin de  desarrollar habilidades en aquellos alumnos que no las poseen y potenciar a aquellos que sí.
El rol de la estudiante en práctica que realiza la intervención será de facilitadora y guía de los aprendizajes intentando llevar a los alumnos a la ZDP según Vigotsky es la distancia entre el nivel de desarrollo actual en que se encuentra el alumno y el nivel de desarrollo potencial del alumno, o sea,  aquello que sería capaz de hacer con la ayuda de un adulto.En esta edad según Piaget “el niño entiende y aplica operaciones lógicas, o principios, para ayudar a interpretar las experiencias objetivas y racionalmente. El niño analiza percepciones, advierte diferencias entre elementos de un objeto o acontecimiento, estudia componentes específicos de una situación, puede establecer una diferencia entre la información relevante y la irrelevante en la resolución de un problema. De acuerdo a lo que plantea Erikson los niños en esta edad se encuentran en la cuarta crisis llamada “Laboriosidad v/s Inferioridad” en la cual “el niño debe adquirir la capacidad de trabajar y cooperar con otros cuando ingresa a la escuela. Debe encauzar su energía al dominio de las habilidades y a sentirse orgulloso de sus éxitos. Sus necesidades básicas las cubren personas que le ayudan a descubrir sus habilidades especiales. En esta etapa el niño aprende lo básico de la vida que necesita para llegar a ser un adulto funcional y competente. De acuerdo a Erikson aquí es donde el niño comienza su relación con sus amigos y sigue las normas sociales propias de esta edad. En esta etapa también aprende a seguir las reglas de los juegos y puede jugar en equipo y practicar deportes que contengan reglas definidas,  el niño entiende que debe aprender ciertos conocimientos académicos, desarrolla sus habilidades cognitivas para aprender aritmética y las reglas de ortografía y gramática y se interesa por la lectura. A esta edad comprende que hacer la tarea es su responsabilidad y desarrolla auto disciplina, la cual lo ayuda a comportarse bien en la escuela, a ser más sociable con sus amigos y en su hogar y acatar las reglas impuestas por sus padres, las cuales aplica en cada uno de los ambientes en los cuales se desenvuelve a esta edad” (Papalia, D,Psicología del desarrollo de la infancia y adolescencia, novena edición, editorial Mc Graw, Hill). Por una parte, el niño se ve impulsado a poner en práctica las habilidades adquiridas en la práctica escolar, pero siempre enfrentando el miedo de sentirse inferior que el resto de sus compañeros.  Es en esta edad cuando el niño comienza a tener mayores parámetros de comparación con niños de su edad y esto puede provocar un efecto determinante en su autoestima.  El niño se pone constantemente en comparación con sus semejantes y va adquiriendo, en base a su desempeño dentro del grupo, un sentimiento de competencia  para enfrentar  las tareas escolares, o bien un sentimiento de inferioridad y de incapacidad para salir victorioso de la situación escolar.  En este último caso, lo que se producirá será una actitud de inercia, donde el niño va poniendo cada vez menos interés en las tareas escolares, puesto que ha perdido la confianza en que será capaz de salir victorioso de ellas.
Esta actitud de inercia se ve con especial claridad en el caso de los niños con necesidades educativas especiales.  Los autores Pearl, Bryan y Donahue (1980) afirman que los niños con trastornos del aprendizaje presentan una autoestima disminuida por efecto de las experiencias repetidas de fracaso.  De la misma forma el autor (1995) encuentra que los estudiantes  con necesidades educativas especiales  difieren en autoconcepto, atribuciones y persistencia de sus pares sin dificultades.  Se puede decir, entonces que los alumnos que poseen necesidades educativas especiales probablemente no persistirán al enfrentar dificultades escolares.
Y se considera que además de elevar los resultados de sus desempeños este también ayudaría a estos a mejorar sus habilidades sociales, mejorando las relaciones entre pares y con sus mayores, comenzando a desarrollar a su vez la empatía y trabajando para elevar su autoestima ya que también puede ser según Erikson, (1982), un factor determinante de la autoestima  la percepción que el niño tiene de su capacidad para el trabajo productivo. Los niños tienen que aprender las habilidades que valora su sociedad. Un factor que contribuye de manera importante en la autoestima es el apoyo social, en primer lugar de los padres y compañeros de clase y luego de los amigos y maestros. Los niños que tienen una autoestima elevada suelen atribuir el fracaso a factores externos a su persona o a la necesidad de esforzarse más. Si al principio no tienen éxito, perseveran y prueban nuevas estrategias hasta que encuentran una que funcione.
Otra labor a considerar en esta edad es el trabajo para lograr en los alumnos la formación del autoconcepto ya que hoy en día existe gran cantidad de evidencia que indica una relación positiva entre los niveles de autoestima y autoconcepto y el rendimiento escolar.  Aquellos niños con mejor autoconcepto, académico son quienes tienen también un mejor rendimiento.  Así por ejemplo, tenemos que, en un estado del arte realizado por Vélez (1993) sobre factores asociados al buen rendimiento académico, la autoestima apareció con una relación positiva significativa con rendimiento en 7 de los 14 estudios revisados. Sin embargo, los múltiples estudios realizados al respecto se cuidan de señalar una dirección  causal: aunque es posible  que un desarrollo afectivo bueno eleve el rendimiento de los  escolares, también es razonable pensar que un niño con buen rendimiento escolar tendrá más probabilidades de tener un autoconcepto elevado.  Lo anterior ha dado origen a dos enfoques opuestos en el estudio del autoconcepto académico (Helme y Van  Aken, 1995)
A su vez se debe considerar también otras teorías que son relevantes y no menos importantes al momento de que el alumno debe aprender y desarrollarse para lograr generar sus propios aprendizajes y una de ellas es el “Aprendizaje por descubrimiento” (Bandura) esta teoría nos dice que sabiendo que gran parte de nuestra conducta es controlada por fuerzas ambientales, más que internas, existen mecanismos internos de representación de la información, que son centrales para que se genere el aprendizaje.  Por consiguiente, esta teoría, a pesar de que rescata los aportes del conductismo, agrega el estudio del procesamiento de la información implicado en el aprendizaje, el cual se realiza mediante procedimientos de tipo cognitivo. La mayoría de la conducta humana es aprendida, en vez de innata. Los seres humanos construyen representaciones internas de las asociaciones estímulo-respuesta, es decir son las imágenes de hechos, las que determinan el aprendizaje.  En consecuencia, si bien los mecanismos de los aprendizajes son conductistas por su forma, el contenido del aprendizaje es cognitivo. (Arancibia, Herrera, Strasser “Manual de Psicología Educacional”, quinta edición, Ediciones universidad Católica de Chile, 2005, Santiago de Chile).  Si bien al realizar el diagnóstico se da cuenta de la importancia del rol que juega el establecimiento educacional como también la familia en el desarrollo del niño y de su socialización, como también en sus aprendizajes, esta teoría se encuentra ligada de manera directa bajo este punto de vista.

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